Los responsables del ataque contra el puente de Liquid Network, la sidechain de Bitcoin desarrollada por Blockstream, han devuelto unos 270 millones de dólares en BTC de los aproximadamente 320 millones que llegaron a sustraer. Según los datos recogidos por Decrypt, sigue pendiente de recuperación una cantidad cercana a los 600 bitcoins, equivalente a unos 50 millones de dólares.
El punto de inflexión llegó cuando Blockstream hizo llegar a los atacantes un mensaje en la propia cadena de bloques informando de que los nodos del puente habían sido parcheados. Con la vulnerabilidad ya cerrada, los fondos robados dejaban de ser explotables a través de la misma vía y el rastro on-chain quedaba expuesto, lo que parece haber precipitado la devolución de la mayor parte del botín.
El episodio importa a los inversores porque golpea directamente la confianza en el modelo de federación que sostiene Liquid: los activos anclados, como el L-BTC, dependen de un conjunto de nodos que custodian las reservas del puente. Un compromiso de esos nodos pone sobre la mesa el riesgo específico de las sidechains frente a la red principal de Bitcoin, aunque la rápida respuesta del equipo y la devolución de los fondos limitan por ahora el daño.
Conviene vigilar tres frentes en los próximos días: si los atacantes devuelven los cerca de 600 BTC restantes, qué detalles técnicos aporta Blockstream sobre el origen del fallo en su informe posterior, y cómo se comporta la cotización del L-BTC frente al BTC, que funciona como indicador temprano de tensión en la paridad. También será relevante observar si los exchanges refuerzan los filtros sobre depósitos vinculados al incidente.
Información original de Decrypt.
Fuente: Decrypt · Resumen en español generado automáticamente por Atlas (IA). No es asesoramiento financiero.
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